A pocos minutos del centro del bolsón, para aquellos que se animan a las mejores aventuras, se encuentran las cumbres que abarcan grietas glaciarias de color azul intenso y nieves eternas.
Partimos desde la ciudad por la costa del río Azul hasta alcanzar el camping Hue Naim, a los 8 kilómetros de recorrido. La senda está bien marcada y en un punto cruza el río Azul, a 300 metros sobre el nivel del mar. Se cruzan varios arroyos, algunos secos en verano, hasta que la vegetación se vuelve achaparrada y se accede al mallín de los Palos.
Desde allí el camino tiene una pendiente aun mayor, pero el esfuerzo se compensa al llegar a una roca alta con una bellísima vista del río Raquel, que corre 200 metros más abajo. Cuando el camino se abre, tomamos hacia la izquierda; el declive se hizo más suave. Bordeamos el arroyo Teno y entonces apareció el famoso refugio, nuestra meta.
Desde este punto las excursiones son varias y de distintas características. Se puede acceder al glaciar Hielo Azul y a la cima del Barda Negra, para lo cual es imprescindible contar con más tiempo y acampar.